martes, 5 de noviembre de 2013

Recuerdos falsos

Recuerdos falsos, nacidos de la nada
entre dos desconocidos
que creyeron saberse
en lo vago del impulso. 

Tiempos perdidos
en las arenas blancas
de playas distantes
ya secas por el olvido,
donde no hay tiempo
ni espacio,
solo la presencia
del caliente vacío
de las mas desnudas soledades.


Aquel lugar en el que creímos
intuir nuestros papeles
y nos vimos representando mascaradas
en desiertos hirientes,
donde el único público
fue el reflejo de nuestras almas.


Cuando el monzón amaina
y la quietud se hace tormenta,
apuntamos lo aprendido
no creyendo lo que fuimos
y perplejos vemos
lo caro que costó
desconocer lo mas sencillo
y comenzamos a dudar
hasta del ser propio.


Cuando el hoy se hace presente
y recorre nuestras venas
laceramos nuestra carne
con las filosas dagas de la verdad
y en el éxtasis del agobiante dolor
ya a punto de romperse nuestras almas
boyamos en el charco de sangre de nuestras penas
y de nuevo
somos
vida.


Cuando no supimos conocernos
y creímos besarnos con pasión
cuando lloramos la distancia
que nunca fue impuesta
mas bien compuesta y compartida
cuando perdimos el polen de la magia
y nos vimos desnudos ante la soledad
ante la multitud..
Aprendimos entonces
que decir adiós
o no firmar la despedida
o ver lo que no hicimos
o saber lo que debimos
fue solo
el vago inicio
de nuestra
amargasoledad.

Algún día de Marzo
o de julio de 1990

sábado, 13 de abril de 2013

Por Aquí pasó

Por aquí pasó compadre,
hacia aquellos montes lejos.

Mire el rastro en la paja,
míreselo compañero,
como las claras garúas
en el terronal reseco,
como en las mesas el pozo,
como en el caño el lucero,
como la garza en el junco,
como en la tarde los vuelos,
como la nieve en el pico,
como en la noche el incendio,
como el cocuyo en el aire,
como la luna en el médano,
como el potro en el Escudo
y el tricolor en el cielo.

Por aquí pasó compadre,
Hacia aquellos montes lejos
Allá va su estampa sola
Grave, pero en fin aguileño
Arzón de cuero tostado
Tordillo de bravo pecho.
De bandera va su capa,
Su caballo de puntero
Artista labrando pueblos,
Hombre retoñando patrias
Picando glorias, ¡tropero!

Por aquí pasó, compadre,
Hacia aquellos montes lejos.
¡Óiganle!
Óiganle la voz tendida,
Sobre el resol de estos médanos

La voz que gritó más hondo,
¡Óigansela compañeros!
Como el son de las guaruras
cuando pasan los arrieros,
como la brisa en la palma,
como el águila en el ceibo,
como el trueno en las lejuras,
como el cuatro en el alero,
como la pena en mi canta,
como el gallo en el silencio,
como el tiro en el asalto,
como el toro en el rodeo,
como el relincho en el aire,
como el casco en el silencio,
como el grito del centauro en las Queseras del Medio,
como la Patria en el himno,
como el clarín en el viento.

¡Por aquí pasó Bolívar compadre,
hacia aquellos montes lejos!
El sol de la tarde estira hoy
su perfil, que vuelve
Alberto Arvelo Torrealba